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sábado, 6 de mayo de 2017

LA LECHOSA Y SUS PROPIEDADES CURATIVAS



Originaria de Centro América, en la zona comprendida entre México y Nicaragua, la lechosa (Carica papaya, familia Caricácea) es quizás una de las frutas más conocidas y apetecibles de nuestro país.

Su nombre científico proviene del latín otorgado al higo (Ficus carica) por la semejanza de las hojas de estas dos plantas y papaya es su nombre caribe. Lechoso, su denominación vulgar hace referencia al líquido o látex que segregan sus tallos, hojas y frutos al hacerles una incisión.

En 1535, el cronista Gonzalo Fernández de Oviedo informó a los reyes de España que vio plantaciones de lechosa en la América Central, desde donde se extendió hacia América del Sur.

En Venezuela, la primera referencia la hizo el historiador fray Antonio Caulín en 1760; Alejandro Humboldt la ubica en Aragua y Bolívar en 1880; mientras que el naturalista Carl Appun la cita en el litoral central en 1849.

En nuestro país se cultivan los tipos: cubana, paraguanera, Cartagena, roja y hawaiana, y las siembras se localizan desde el nivel del mar hasta los 1.600 metros de altitud.

Se propaga principalmente por semillas y empiezan a fructificar entre los 12 y 15 meses después de sembrada; producen todo el año si son bien manejadas.

La planta tiene un tronco sin ramas (por lo general, sólo ramifica si su tronco es herido), con una altura de entre 1,8 y 2,5 metros, coronado por un follaje circular provisto de largos pecíolos.

El fruto es una baya ovoide, a veces cilíndrica, con una concha de textura suave de colores verde, amarillo o naranja, que puede llegar a pesar hasta 9 kilos, pero que generalmente no suele pasar de 500 o 600 gramos. Su interior es anaranjado o rojizo con numerosas semillas redondas de color negro.

El científico venezolano Vicente Marcano descubrió la papaína de la lechosa y sus numerosas propiedades. Es una enzima que está en el látex de la lechosa verde, y que ayuda a digerir las proteínas y a ablandar las carnes, entre otros beneficios.

Contiene vitaminas A, C, complejo B, potasio, magnesio, fibra, ácido fólico, pequeñas cantidades de hierro y calcio y folato, que es una vitamina B requerida para la producción de glóbulos rojos normales, además de ser un gran auxiliar para la digestión.

Múltiples usos

La lechosa es una fruta muy particular: cuando está verde se usa en ensaladas y en el tradicional dulce de lechosa; y cuando está madura se consume fresca o en forma de jugo, batido, merengada, sorbete, en ensalada de frutas y en platos salados.

Tiene muchas propiedades curativas: ayuda a desinflamar el hígado, los riñones y los ovarios; es antioxidante; previene cánceres de pecho, vejiga, colon o cuello del útero; actúa contra la vejez prematura; previene la degeneración visual; protege el corazón; combate el tabaquismo; evita la gastritis, y la formación de gases.

La papaína tiene además propiedades analgésicas; es útil en caso de gastroenteritis, colitis y colon irritable; es utilizada en la clarificación de la cerveza; para suavizar la lana, en la curtiembre de pieles y en la preparación de medicamentos para mejorar la digestión y desinflamar. También se le considera beneficiosa en el tratamiento de la digestión incompleta y participante en el equilibrio del PH gástrico contribuyendo a prevenir o mejorar los síntomas de la úlcera gástrica; pero su uso frecuente puede resultar purgante en algunas personas.

Resulta adecuada para dietas de adelgazamiento porque es baja en calorías y alta en fibra y nutrientes.

Una costumbre bastante antigua de los indígenas centroamericanos era envolverlas en las hojas de lechosa para suavizar las carnes duras de los animales de caza.

La fruta verde cruda y cocinada es usada en la cocina Thai. En Asia las hojas jóvenes son consumidas como espinaca.

Las semillas negras son comestibles, tienen un sabor fuerte, y molidas se emplean como sustituto de la pimienta negra. Por su belleza y esbeltez, la planta se cultiva como ornamental.

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